¡Cristo ha Resucitado!
¡Verdaderamente, ha Resucitado!
Esta aclamación llena de fe triunfante es un saludo de Pascua que se usa en muchas partes del mundo, particularmente en el Este de Europa. Afirma claramente lo que se celebra y se recuerda en Pascua. Que el Señor Jesús, quien fue Crucificado y murió en el Calvario, VIVE. Que el Dios Encarnado que murió y fue sepultado VIVE. Él Vive. Él ha Resucitado. Esta es la confesión fundacional de nuestra fe Cristiana.
¡Cristo ha Resucitado! ¡Verdaderamente, ha Resucitado!
Pasamos seis (6) semanas de Cuaresma preparándonos para la Pascua y luego siete (7) semanas del Tiempo de Pascua celebrando el misterio de Cristo Resucitado. Es una celebración gozosa. La alegría de Pascua. Es una celebración llena de esperanza. La Esperanza de Pascua. Es una celebración que da vida. La Vida de la Pascua. Comienza el domingo de Pascua y continúa durante 50 días como si fuera un domingo. Este es el día que hizo el Señor; alegrémonos y regocijémonos.
Qué experimentes en tu vida la ALEGRÍA de la Pascua. Basta ya de tristeza. Basta de problemas. Basta de enfermedades. Basta de estrés. Basta ya de preocupaciones. Deja que la ALEGRÍA de la Resurrección se mezcle con tus lágrimas, tus preocupaciones, tu dolor para que en tu vida puedas conocer la ALEGRÍA de Pascua.
Qué experimentes en tu vida la ESPERANZA de la Pascua. Basta de desesperación. Basta de desaliento. Basta de vacíos. Deja que la ESPERANZA de la Resurrección se mezcle con tu desesperación, tus dudas, tus preguntas para que en tu vida puedas conocer la Esperanza de la Pascua. El mismo poder que resucitó a Jesús de entre los muertos puede envolverte y tocar tu vida con la Esperanza de la Pascua y la Alegría de la Pascua. Y no solo en la Pascua. Dios está resucitado todos los días del año, no solo un día. Todos los días puedes experimentar la Esperanza y la Alegría de la Pascua.
Las coloridas flores de la Pascua anuncian que la tierra está despertando de su sueño invernal como cuando Cristo en la tumba despertó de la muerte a la vida. Los huevos de Pascua nos recuerdan que Jesús salió de la tumba con vida plena como cuando un polluelo sale de los confines de su caparazón. Los conejitos de Pascua nos recuerdan el mensaje de Pascua de la Nueva Vida. Los conejos son animales fecundos. A Cristo le fue dada una abundancia de vida nueva, tanto humana como divina, en Su Resurrección.
Estos símbolos populares de huevos, conejitos, flores, apuntan a la nueva vida que compartimos con Cristo como resultado del Bautismo. La nueva vida que le fue dada en Su resurrección de entre los muertos se vierte en nosotros en las aguas del Bautismo. Es nuestra para tomarla, y así lo haremos. Caminaremos en una “primicia de la vida” como la Iglesia nos recuerda en la Renovación de nuestras promesas Bautismales en Pascua. Tendremos esperanza y alegría.
Nuestra fe en el Señor Resucitado puede mantener en jaque los muchos temores, ansiedades, problemas y preocupaciones que enfrentamos. Él ha vencido el pecado y la muerte. La tumba no pudo sujetarlo. La piedra fue removida. Las manifestaciones en nuestras vidas no tienen por qué dete-nernos. La fe nos puede ayudar a removerlas.
La Pascua es un nuevo comienzo para Cristo y para nosotros los Cristianos. Rezo para que su poder los toque cada día. Que tengan un Bendecido Domingo de Pascua y un tiempo de Pascua lleno de Alegría y Esperanza.
¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente, ha Resucitado!
Most Reverend Dennis J. Sullivan, D.D.
Bishop of Camden
