Compilado por la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. para la Campaña de Justicia para los Inmigrantes
¿Por qué la iglesia se preocupa por las políticas de inmigración?
Históricamente, la Iglesia Católica ha tenido un gran interés en la inmigración y cómo la política pública afecta a los inmigrantes que buscan una nueva vida en los Estados Unidos. Basado en las Sagradas Escrituras y la Doctrina Social Católica, así como su propia experiencia como Iglesia inmigrante en los Estados Unidos, la Iglesia Católica está obligada a levantar su voz en favor de los marginados y aquellos cuyos derechos dados por Dios no son respetados.
La Iglesia cree que las leyes y políticas de inmigración actuales han contribuido a socavar la dignidad humana de los inmigrantes y han mantenido separadas a las familias. El sistema de inmigración actual ha dado lugar a un número creciente de personas residiendo en este país en estado ilegal, viviendo en las sombras, ya que laboran en puestos de trabajo que de otra manera no se llenarían. Los familiares cercanos que son ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales, tienen que esperar años por una visa para reunirse. Y, las estrategias de control fronterizo de nuestra nación han sido ineficaces y han provocado la muerte de miles de inmigrantes.
La Iglesia tiene la responsabilidad de dar a conocer el mensaje de Dios en este asunto y ayudar a construir puentes entre todas las partes, para que se pueda crear un sistema de inmigración justo para todos y que sirva al bien común, incluyendo las preocupaciones legítimas de seguridad de nuestra nación.
La Iglesia Católica, ¿apoya la inmigración ilegal?
Los obispos católicos no aprueban la entrada ilegal o evasión de las leyes de inmigración de nuestra nación. Los obispos creen que las reformas son necesarias para que el sistema de inmigración de nuestra nación pueda responder a las realidades de las familias separadas y a las necesidades laborales que obligan a las personas a emigrar a los Estados Unidos, ya sea de manera autorizada o no autorizada.
La economía de nuestro país exige mano de obra extranjera, sin embargo, no hay visas suficientes para satisfacer esta demanda. Los familiares cercanos de ciudadanos estadounidenses y residentes legales permanentes enfrentan separaciones interminables, a veces de veinte años o más, debido a los atrasos de visas disponibles. Las leyes de inmigración y las políticas de los Estados Unidos necesitan ser actualizadas para reflejar estas realidades.
La Iglesia Católica, ¿apoya la “amnistía”?
Los obispos católicos están proponiendo una legalización ganada para aquellos que no están autorizados a estar en el país y que han acumulado posesiones y son admisibles por alguna otra razón. “Amnistía”, tal como se entiende comúnmente, implica un perdón y una recompensa para aquellos que no obedecieron las leyes de inmigración, la cual crea desigualdades para los que esperan para entrar legalmente. La propuesta de los obispos no es una “amnistía”.
La propuesta de los Obispos sobre la legalización ganada ofrece una ventana de oportunidad a los inmigrantes indocumentados que ya viven en nuestras comunidades y contribuyen al progreso de nuestra nación, a pagar una multa y cuota de solicitud, pasar a través de cotejos rigurosos de antecedentes penales y exámenes de seguridad, demostrar que han pagado impuestos y que están aprendiendo inglés, y así obtener una visa que podría llevar a la residencia permanente con el tiempo.
