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Mantener a Dios presente en el Día de Acción de Gracias

“Mantener a Cristo en la Navidad” es un lema muy necesario que nos recuerda que el 25 de diciembre se trata de Cristo. En los últimos años, el día festivo para celebrar el nacimiento del Salvador según la carne se ha convertido en un festival de invierno sin referencia a Cristo.

Con esto en mente, sugiero que también tenemos que recordar que es necesario “mantener a Dios presente en el Día de Acción de Gracias.” El agradecer está dirigido a Dios. La gratitud que surge de nuestros corazones es lo que ofrecemos a Dios. Es una oración. Es dar gracias A Dios y significa agradecer POR las bendiciones de Dios.

Martin E. Marty, profesor emérito de la Escuela de Divinidad de la Universidad de Chicago ha escrito que “El día de Acción de Gracias pierde su significado si este significa “Gracias por” sin incluir “Gracias a’.”

Las gracias siempre se le dan a alguien. Desde su origen en la colonia de Plymouth nuestra fiesta nacional fue dirigida a Dios. Lamentablemente, hoy en día, el agradecerle a Dios en un lugar público, el siquiera mencionar a Dios, se evita. No dejemos que eso suceda cuando se reúnan este Día de Acción de Gracias con familiares y amigos. Que la comida comience con una oración dando gracias a Dios. Exhorten a los sentados alrededor de la mesa a expresar su gratitud A Dios y dar gracias a Dios POR su bendición y amor.

El Día de Acción de Gracias tiene un lugar en el calendario nacional gracias a los esfuerzos de Sarah Josefa Hale quien era editora de una revista popular en el siglo XIX. Ella hizo campaña y obtuvo el apoyo para un día nacional de Acción de Gracias. En 1863, el Presidente Abraham Lincoln emitió la proclamación llamando a los estadounidenses en el cuarto jueves del mes de noviembre para dar gracias a Dios.

Al celebrar el Día de Acción de Gracias, den gracias A Dios y den gracias POR la Providencia de Dios sobre ustedes, sus seres queridos y nuestra nación.

El tiempo de Adviento, el tiempo antes de la Navidad, comienza el primer fin de semana en diciembre. Este año el tiempo de Adviento es corto — sólo 22 días. El Adviento nos enseña a reconocer la venida del Señor. A reconocerle en las personas que conocemos y en nuestras experiencias. Nos enseña a esperar que el Señor venga a nosotros.

Uno de los propósitos de Adviento es recordarnos la necesidad de esperar con paciencia y una esperanza llena de júbilo. En nuestra era tecnológica estamos acostumbrados a obtener todo de inmediato. El esperar debe ser una experiencia de preparación y anticipación. Nuestro Señor viene de maneras inesperadas. En las líneas del supermercado, del banco, del aeropuerto, en la familia con quienes compartimos este Día de Acción de Gracias. Cuando menos lo esperamos, viene. Estemos listos. En este Adviento prepárate para esperar a Cristo.

Feliz Día de Acción de Gracias. Bendecido Adviento.